Quitar las retenciones al campo aportará al Estado más dólares que el esquema actual

Un informe de la Bolsa de Rosario asegura que eliminar los derechos de exportación compensa la caída fiscal en solo dos años y dispara la siembra de soja.

Quitar las retenciones al campo aportará al Estado más dólares que el esquema actual

Quitar las retenciones al campo aportará al Estado más dólares que el esquema actual

Un informe de la Bolsa de Rosario asegura que eliminar los derechos de exportación compensa la caída fiscal en solo dos años y dispara la siembra.

El fisco nacional podría recibir más dinero sin cobrar retenciones al agro que manteniendo el esquema de alícuotas vigente sobre las exportaciones. Esta paradoja contable, analizada por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), proyecta un horizonte donde la mayor actividad económica y la inversión en tecnología terminan por ensanchar la base imponible de otros tributos. El estudio rompe la lógica de la dependencia inmediata de los derechos de exportación para sostener las cuentas públicas en el largo plazo.

Al ser impuestos no coparticipables, los Derechos de Exportación (DEX) actualmente no derraman recursos directos hacia las administraciones del interior del país. Sin embargo, en un escenario de eliminación, la BCR sostiene que las provincias “resultan beneficiarias directas de la reforma desde el comienzo”, ya que el movimiento comercial en pueblos y ciudades dispara la recaudación local de Sellos e Ingresos Brutos. Para el año 2036, se calcula que las provincias podrían embolsar unos US$989 millones adicionales gracias a este nuevo dinamismo regional.

El camino hacia el superávit no está exento de un bache temporal de ingresos que cualquier administración debería gestionar durante la transición. Según el modelo AGMEMOD Argentina, el punto de quiebre fiscal consolidado se alcanzaría en 2028, registrando un único saldo negativo de US$153 millones durante el ciclo 2027. Superada esa instancia de ajuste inicial, la recaudación total entre Nación y Provincias entraría en una curva ascendente que no volvería a mirar hacia atrás.

La eliminación del gravamen funcionaría como un motor para la expansión de la frontera agrícola, llevando la superficie implantada a los 43,4 millones de hectáreas hacia el final del ciclo proyectado. Actualmente, bajo las políticas vigentes, el área sembrada apenas crecería un 3% en diez años, una cifra que palidece frente al potencial de un mercado sin trabas externas. El productor, al contar con mayor margen de maniobra, volcaría sus recursos a mejorar el rendimiento por lote mediante una inversión tecnológica más agresiva en maquinaria y fertilizantes.

La estructura tributaria compensaría la quita de los DEX mediante el Impuesto a las Ganancias y los gravámenes a los Créditos y Débitos bancarios. El informe destaca que “la pérdida de recaudación por DEX para la Nación es compensada por dos vías”, haciendo hincapié en que la mayor rentabilidad del sector se traslada al resto de la cadena económica de manera automática. Hacia 2036, la administración central percibiría unos US$296 millones extra en comparación con lo que recaudaría si decidiera no tocar los porcentajes actuales.

En un contexto de fragilidad macroeconómica, el flujo de divisas se presenta como el salvavidas necesario para la acumulación de reservas del Banco Central. Las proyecciones indican que las exportaciones totales del sector alcanzarían los US$50.500 millones anuales en 2036, una cifra que representa un salto de US$6.400 millones sobre el escenario base. Este volumen de dólares frescos permitiría una estabilidad cambiaria más robusta y una integración comercial más profunda con los mercados globales hambrientos de granos.

El complejo soja y el maíz liderarían este salto productivo, que llegaría a un total de 182,6 millones de toneladas de granos. Esto significa un incremento del 10,1% respecto a lo que se produciría si se mantuviesen las retenciones constantes durante la próxima década. La quita de los derechos de exportación actuaría como un multiplicador directo sobre las decisiones de siembra, permitiendo que campos que hoy no son rentables vuelvan a entrar en el circuito productivo nacional.

El reporte de la entidad rosarina enfatiza que “la expansión de la producción y la mayor inversión se propaga al conjunto de la economía vía multiplicador”, afectando no solo al campo sino a los servicios asociados. Desde el transporte hasta la industria de maquinaria agrícola, el efecto derrame consolidaría un crecimiento que supera los límites de la zona núcleo. La reactivación económica en las provincias se vuelve el motor principal de esta nueva recaudación fiscal que desmitifica la insolvencia del Estado tras la reforma.

La viabilidad de la propuesta se apoya en que, a partir del ciclo 2029/30, el Estado Nacional ya operaría con un balance superior al actual sin necesidad de recurrir a impuestos distorsivos. La Bolsa de Comercio de Rosario considera que “el costo de transición es marginal y temporal”, mientras que los beneficios estructurales se vuelven permanentes para todos los niveles de gobierno. El desafío para la dirigencia radica en aceptar un sacrificio fiscal breve a cambio de una transformación productiva que modifique la base exportadora del país.

Fuente: REDACCIÓN
Link Original: https://lu17.com/contenido/125834/quitar-las-retenciones-al-campo-aportara-al-estado-mas-dolares-que-el-esquema-ac