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UNA PAREJA DEJÓ SU VIDA PROFESIONAL PARA CREAR FLOWERY HILLS, UN CAMPO CON 10.000 PEONÍAS QUE APUESTA A LA FLORICULTURA Y AL TURISMO BOTÁNICO
En las sierras de Tandil, en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, un proyecto agrícola poco habitual comenzó a ganar notoriedad dentro del mundo de la floricultura. Se trata de Flowery Hills, un campo dedicado al cultivo de peonías impulsado por Cristián Bonadeo y Dolores “Lola” Bravo, quienes decidieron abandonar sus profesiones y mudarse al campo para desarrollar una producción que hoy reúne cerca de 10.000 plantas. La iniciativa, que comenzó en 2016 con un enfoque experimental, logró avanzar hasta alcanzar estándares de exportación y ahora busca transformarse también en un espacio de turismo botánico.
UN CULTIVO QUE EXIGE PACIENCIA Y CLIMA ADECUADO
El cultivo de peonías presenta características particulares que lo convierten en una actividad agrícola de alta especialización. Esta planta, originaria de regiones montañosas del Himalaya, requiere condiciones climáticas específicas para desarrollarse correctamente. Uno de los factores determinantes es el frío invernal, ya que las peonías necesitan acumular una determinada cantidad de horas de bajas temperaturas para poder florecer.
LOS SECRETOS DEL MANEJO DE LA PEONÍA
El sistema productivo del campo se basa en el manejo de rizomas, estructuras subterráneas que funcionan como órganos de reserva de la planta. A diferencia de otras especies ornamentales, las peonías pueden tener una vida útil extremadamente larga. Los rizomas, si se mantienen en buenas condiciones, pueden vivir hasta 60 años. Sin embargo, el traslado de estos materiales vegetales es delicado y puede afectar su desarrollo.
DE LA EXPERIMENTACIÓN A LA EXPORTACIÓN
El proyecto comenzó formalmente en 2016, cuando Bonadeo decidió explorar la posibilidad de cultivar peonías en Tandil. En los primeros años, el aprendizaje se apoyó en el asesoramiento de productores experimentados del sector florícola. Entre ellos se destacó Marcelo Sasaki, un referente de la floricultura argentina.
CRECIMIENTO DEL EMPRENDIMIENTO
Desde sus comienzos, la escala del proyecto creció de manera sostenida. El campo comenzó con alrededor de 2.500 plantas, pero con el paso de los años la superficie cultivada se amplió mediante la división de rizomas, una técnica que permite multiplicar las plantas.
UNA FLORACIÓN BREVE PERO IMPACTANTE
Uno de los rasgos más llamativos del cultivo es la brevedad de su floración. En la región de Tandil, la temporada comienza generalmente en la última semana de octubre y finaliza alrededor del 20 de noviembre. Este período relativamente corto genera un espectáculo visual muy atractivo, ya que durante pocas semanas el campo se cubre de flores de gran tamaño y colores intensos.
UN PROYECTO DE TURISMO BOTÁNICO
Con el objetivo de mantener la actividad durante todo el año, los responsables de Flowery Hills comenzaron a desarrollar la idea de transformar el campo en un paseo botánico abierto al público. El proyecto contempla la incorporación de otras especies ornamentales y un espacio gastronómico tipo casa de té.
UNA TENDENCIA EN CRECIMIENTO
El desarrollo de proyectos como Flowery Hills refleja el interés creciente por actividades agroproductivas vinculadas a la floricultura especializada y al turismo rural. Estos emprendimientos combinan producción agrícola, diseño paisajístico y experiencias para visitantes, generando nuevas oportunidades económicas en regiones rurales.
Fuente: Agroempresario
Link Original: https://agroempresario.com/publicacion/116611/del-consultorio-a-floricultores-el-proyecto-de-peonias-que-florece-en-las-sierras-de-tandil/