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El precio de la urea sube más de 77% en lo que va del año, impulsado por tensiones geopolíticas, mayores costos energéticos y restricciones comerciales. En este escenario, el sector revisa inventarios y ajusta la fertilización, en medio de la incertidumbre. ¿Se repite la escasez generada por la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022?
El año anterior fue extraordinario para el sector agroexportador. Para este nuevo período también se anticipa crecimiento, aunque el estado de alerta por El Niño costero despierta cautela.
En el 2022, a raíz de la guerra entre Rusia y Ucrania, el precio de la urea —el principal fertilizante utilizado en el Perú— llegó a triplicarse debido a la escasez global. Cuatro años después, la incertidumbre vuelve a instalarse en la agroindustria ante el temor de que el conflicto en el Medio Oriente marque el inicio de un escenario similar en el mercado de fertilizantes.
Y es que, en lo que va de este 2026, la urea se ha apreciado más del 77%, alcanzando precios de US$687,50 la tonelada. Esto representa una variación interanual superior al 100%, según información recopilada por la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP).
Otros fertilizantes también registran alzas significativas. El nitrato de potasio pasó de US$850 la tonelada en enero a US$1.300 al cierre de marzo —una variación de 40%—; el sulfato de potasio se encareció cerca de 30%, con precios entre US$750 y US$900 la tonelada; y el nitrato de amonio bordea los US$650 la tonelada, un aumento de hasta el 50%, según la Asociación para el Desarrollo Agropecuario Sostenible (ADAS).
Las razones del alza y nuestras importaciones
Los aumentos responden a una combinación de presiones globales intensificadas en los últimos meses, en un contexto marcado por el conflicto en Medio Oriente. Luis Quiroz, director de la Maestría de Administración de Agronegocios de Esan, identifica cinco factores: el contexto geopolítico, que ha alterado la producción y el comercio; las tensiones en el Estrecho de Ormuz, por donde transita un tercio de la urea exportada en el mundo; el alza del gas natural, insumo clave en la producción de fertilizantes nitrogenados; el encarecimiento de los fletes marítimos; y el comportamiento del mercado, con restricciones a las exportaciones —como en el caso de China— y efectos especulativos.
El conflicto en Medio Oriente no solo eleva el precio del petróleo, sino que también amenaza con encarecer a los fertilizantes, golpeando a países dependientes como el Perú. La situación es compleja para el Perú por su alta dependencia de la importación de fertilizantes sintéticos. De acuerdo con Mario Salazar Vergaray, presidente del Comité de Agroindustrias, Alimentos y Bebidas de ADEX, el 90% de los productos nitrogenados son importados, principalmente de China y Rusia, y poco más del 40% corresponde a urea.
Cualquier interrupción en la cadena logística o de abastecimiento global, así como el encarecimiento del gas, impacta directamente en los costos de los fertilizantes, de los cuales importamos alrededor del 90%. En esa línea, la logística portuaria también refleja la magnitud del flujo de estos insumos. Desde el inicio de operaciones, el Puerto de Chancay ha movilizado alrededor de 146.000 toneladas de fertilizantes y productos relacionados —como nitrato de amonio, sulfato de amonio y fosfatos—, y proyecta superar unas 140.000 toneladas adicionales este año.
Si bien el encarecimiento alcanza a todos los productores, son dos grupos los más afectados. El primero es la agricultura familiar intermedia, integrada al circuito comercial y abastecedora del mercado interno, que se desarrolla en la costa y selva alta. El segundo son los agroexportadores, que no solo utilizan urea, sino también fertilizantes más sofisticados para garantizar productividad y calidad.
Los requerimientos de fertilizantes varían según el tipo de suelo y de cultivo. En La Libertad, por ejemplo, su uso es mayor en los valles de agroexportación de Virú y Chao, irrigados por el Proyecto Especial Chavimochic. Estas zonas conservan características de tierras eriazas, con suelos naturalmente pobres en nutrientes, lo que incrementa la necesidad de fertilización.
Perú es el primer productor de arándanos y el segundo de paltas a nivel mundial. Ambos productos, junto con las uvas, el café y el cacao, se encuentran entre los principales de la canasta agroexportadora, lo que eleva la sensibilidad del sector frente al encarecimiento de insumos como los fertilizantes.
Los cultivos más sensibles a este escenario son los de alta densidad, es decir, aquellos que requieren una mayor cantidad de plantas por hectárea, como los arándanos. Estos, actualmente en fase de brote, demandan mayores niveles de fertilización, explica Yuri Armas, presidente de la ADAS.
Más de 2 millones de agricultores se beneficiarán con nuevo esquema de mantenimiento de riego, afirmó el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri). En el caso de la palta, pese a estar en cosecha, los agricultores ya abonan los paltos para la siguiente campaña.
A nivel de agroindustrias, Camposol utiliza nutrientes como nitrógeno, potasio y calcio, insumos con una “participación relevante dentro de la estructura de costos”, comenta su CEO, Ricardo Naranjo. Aun así, “el impacto ha sido relativamente acotado, en parte porque los incrementos son recientes y se van incorporando progresivamente en los ciclos productivos”.
El alza de entre 30% y 35% en fertilizantes como la urea podría incrementar en alrededor de 6% el costo total de producción agrícola, reduciendo los márgenes de los pequeños productores. A esto se suma el aumento de 15% en los fletes de traslado de personal y logística hacia plantas de proceso.
El peor escenario sería repetir el 2022, cuando hubo escasez de fertilizantes. Por ahora, “estamos muy lejos de una situación así”, menciona Salazar de ADEX. Sin embargo, el riesgo persiste si el escenario se prolonga. “Si a junio esto se mantiene, la afectación será mayor; y si llega a septiembre u octubre, ahí vamos a sentir realmente el problema”, agrega el vocero de ADAS.
La soñada petroquímica, que permitiría reducir la dependencia de fertilizantes importados, es una promesa arrastrada de varios gobiernos anteriores. Sin embargo, el proyecto sigue siendo una promesa. “Yo creo que la inestabilidad política hace que no tomemos las acciones que corregirían esta dependencia del 90% de productos importados para la fertilización”, opina el vocero de ADEX.
Fuente: Maritza Saenz
Link Original: https://elcomercio.pe/economia/peru/fertilizantes-en-alza-costos-presionan-al-agro-y-obligan-a-las-empresas-a-ajustar-estrategias-en-el-campo-agap-adas-adex-noticia/