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El diputado nacional realiza un repaso de las políticas implementadas por los diferentes gobiernos que impactaron negativamente en el campo.
Retenciones, restricciones a las exportaciones, brechas cambiarias, inflación: las principales limitantes del sector.
“Ya es hora de decirlo claro: llevamos 77 años con políticas anti-agro”, aseguró Picat. Hace unos días presenté en Barbechando los números que venimos evitando mirar de frente. Comparé Argentina, Brasil y Estados Unidos entre 2005 y 2022. El resultado es brutal: Brasil creció 136% en producción, EE.UU. 72%. Nosotros apenas 43%.
No es casualidad. No es clima. No es falta de tecnología. Es política. Mientras ellos apoyaron, nosotros intervenimos. Mientras ellos sumaron PBI al campo, nosotros le restamos. Y los números no mienten: Argentina tuvo Tasa de Apoyo Nominal negativa todo el período. Brasil y EE.UU. la mantuvieron positiva y estable. Nuestro Apoyo Total a la Agricultura fue negativo entre -1% y -3% del PBI solo comparado a los países de más bajos recursos del planeta (Etiopía, Mozambique, Mali, entre otros).
Ya es hora de decirlo claro: llevamos 77 años con políticas anti-agro. 58 años con Derechos de Exportación (DEX) y 19 años con Restricciones a la Exportación (REX). Desde 1870 hasta 1929 fuimos liberales y abiertos, el salario creció el 50% y las exportaciones representaban el 60% del PBI. Del 30 al 90 nos encerramos en la sustitución de importaciones, lo castigamos con una protección indirecta negativa de -10% a -33%, extrayendo 50% de sus recursos. En los 90 eliminamos retenciones y crecimos. Desde 2002 volvimos al intervencionismo: DEX, REX, cupos y brecha cambiaria.
La brecha es la peor de todas porque es invisible. El BCRA te liquida menos dólares de los que exportás. Es una retención encubierta. Sumala a los DEX y a los REX y tenés la triple imposición que explica por qué Brasil nos pasó por arriba. Ellos tuvieron apoyo positivo decreciente pero constante. Invirtieron en innovación, en rutas, en ciencia. Nosotros pusimos retenciones cada vez que hubo crisis fiscal. Y cada vez que las pusimos, el productor respondió con menos inversión, menos rotación, menos riesgo.
La teoría económica lo explica desde hace décadas. Solow nos enseñó que sin estabilidad macro no hay progreso técnico. Romer demostró que la innovación es endógena: si no hay reglas claras, no hay I+D, no hay capital humano. Schumpeter nos recordó que la innovación es sistémica. Argentina falló en las tres y destruimos la institucionalidad con reglas que cambian cada 6 meses.
Luis Picat, diputado nacional y ex intendente del departamento cordobés de Jesús María. Hoy seguimos en la misma. Discutimos retenciones como si fuera un debate de recaudación. No lo es. Es un debate de crecimiento. Piermartini ya lo advirtió en 2004: los DEX sirven para recaudar rápido, para evitar que el precio internacional llegue al mercado interno, para capturar ganancias extraordinarias. Pero a largo plazo desincentivan la inversión y reducen la oferta futura. Eso es exactamente lo que nos pasó. Castro y Díaz Frers lo documentaron en 2008: cada devaluación trae retenciones. Y cada retención mata un ciclo de inversión.
Nogués lo dijo sin vueltas en 2011: el estancamiento de nuestra productividad total de factores agrícola no es por falta de técnica. Tenemos los mejores ingenieros agrónomos, los mejores contratistas, la mejor genética. El problema es que las políticas discriminan al sector. Hicimos que la soja sea un cultivo refugio. El productor no siembra lo que más rinde. Siembra lo que menos pierde. Con DEX del 33%, con REX en trigo y maíz, con brecha del 80%, ¿quién se anima a rotar, a invertir en fertilizante, a pensar a 5 años? Rossignolo y Sabaini propusieron en 2009 la salida: ahí que propiciar a impuestos más eficientes, ampliar la base de Ganancias. Que se paguen impuestos según el margen y no en base al ingreso.
Los datos comparados duelen. Brasil exporta 40% de lo que produce y se queda con 60% para su mercado interno. EEUU exporta 20% y consume 80%. Nosotros exportamos 70% y consumimos 30%. El productor argentino es el más eficiente del mundo trabajando con una mano atada a la espalda. Imaginen lo que haría con las dos manos libres.
La elasticidad oferta existe. Está demostrada en la literatura y en nuestros propios modelos econométricos. Cuando el precio mejora, el productor responde. Cuando le sacás el precio con DEX y brecha, el productor se retrae. Es lógica pura. No hay ideología que lo discuta.
Por eso digo: 77 años bastan. Basta de creer que el campo es la caja de donde sacar para tapar agujeros. Basta de confundir recaudación con desarrollo.
La macro tiene que ser estable, el gobierno lo entiende y va en buen camino, porque sin estabilidad no hay crédito, no hay inversión, no hay contratos a futuro. A no olvidar: la inflación del 200% y la brecha del 80%, ¿quién se animaba a invertir? ¿Quién realmente ganaba produciendo?
Pido que todos entendamos que el campo no es el problema, es parte de la solución. Brasil lo entendió. EEUU lo entendió. Pero todavía hay parte de la sociedad que sigue discutiendo si las retenciones son buenas o malas como si fuera una cuestión de fe.
No es cuestión de fe. Es cuestión de números. Y los números demuestran a través de las tasas de apoyo que cada punto negativo son miles de hectáreas que no se siembran, miles de toneladas que no se cosechan, miles de puestos de trabajo que no se crean.
Si queremos otro país, necesitamos otro campo. El Ministerio de Economía y el Presidente han declarado y demostrado que el objetivo es abrir la economía (Mercosur-EEUU-Asia, etc.), desregular y eliminar impuestos distorsivos (retenciones). A eso sumo el objetivo de terminar con 77 años de políticas anti-agro.
Fuente: Luis Picat
Link Original: https://www.clarin.com/rural/77-anos-bastan_0_UZlpc6OeEo.html